Cómo identificar qué bicho te ha picado

Cómo identificar qué bicho te ha picado

Con el calor in crescendo es normal que también aumente el riesgo de picaduras, ya sea dentro o fuera del hogar. ¿Te gustaría saber cómo identificar qué bicho te ha picado viendo los efectos ha producido en tu cuerpo? En este post encontrarás algunas pautas para obtener respuesta a esta duda tan habitual.

Según el momento del día

Una de las claves para poder saber qué insecto es el que te ha picado es analizando el momento del día en el que ha sucedido. Los mosquitos anopheles, por ejemplo, suelen picar durante el atardecer y, sobre todo, en los meses de primavera y verano. Los chinches, en cambio, prefieren la noche, aunque si tienen mucha hambre también pueden salir de día. Estos seres suelen provocar más de una picadura cada vez y dejan rastro de sangre en la piel.

¿Dónde te han picado?

La otra pista importante que te permitirá atar cabos es el lugar donde se ha producido la picadura. Mientras que los chinches suelen estar instalados dentro del hogar, las pulgas y garrapatas suelen picarnos más en un ambiente campestre o cuando te adentras en un lugar abandonado y con maleza. En este último caso la picadura no produce dolor, pero es probable que se adhieran a tu piel.

La zona del cuerpo donde pican estos insectos es igualmente reveladora: los piojos prefieren la zona de la nuca y detrás de las orejas. En cambio, los mosquitos suelen optar por las piernas o las zonas del cuerpo con pliegues. Sus picaduras son redondeadas y tienen un puntito rojo en el centro, además de picar bastante.

Número y patrón de las picaduras

Si existe un trayecto de picaduras, como si fueran migas de pan, entonces seguramente se trate de pulgas. Cuando hay solo una marca, o si están muy separadas unas de otras, lo más probable es que sea de un mosquito. Por otro lado debes saber que los chinches pican formando una especie de zig-zag.

¿Qué reacción te ha provocado la picadura?

Por último, analiza también la reacción que se produce tras la picadura. Aspectos como la forma, el grado de hinchazón y la molestia que provoca son especialmente reveladores. Una mordedura de hormiga suele identificarse por la presencia de un poco de pus y duele como si quemara la piel.

La picadura de abeja o de avispa también genera hinchazón, ardor y dolor. Si es una abeja verás la marca o el aguijón clavado. Las arañas, por su parte, suelen dejar dos pinchazos separados cuando muerden.

La mayoría de estas picaduras pueden tratarse en casa y no requieren de atención médica si no producen fiebre o se infectan. Bastará con aplicar frío local para calmar el picor, que irá remitiendo con las horas. No obstante, si ves que cada vez que estás en casa o en la oficina no paran de acribillarte los insectos, lo mejor para eliminar este problema es acudir a profesionales en la gestión y el tratamiento de plagas.