Cucaracha americana: cómo evitar esta “plaga todoterreno” en el hogar

Cucaracha americana: cómo evitar esta “plaga todoterreno” en el hogar

La cucaracha americana, también conocida como Periplaneta americana, destaca por su gran tamaño y su color rojizo. Este insecto tiene una gran capacidad de adaptación y puede regenerar sus tejidos dañados. Descubre es este artículo cuáles son sus principales características y cómo evitar que esta plaga invada tu hogar.

Hábitats característicos de esta especie

Al igual que la cucaracha alemana, esta especie prefiere los entornos cálidos, húmedos y oscuros, ya que no tolera bien la luz. Por ello es habitual encontrarla en sótanos, alcantarillados o fisuras de las paredes.

Suele entrar dentro de las casas a través de tuberías, conductos de aire o conexiones del alcantarillado. Dentro del hogar se refugia en lugares como el aseo, la lavandería o la cocina. Sobre todo esta última, ya que prefiere espacios con una fuente de alimento cercana.

Por lo general se nutre de material en descomposición y restos de comida. También pueden ingerir papel, tela o hasta jabones. Es extremadamente resistente a la falta de comida y puede pasar hasta tres meses sin probar bocado. Posee un sentido del gusto muy desarrollado, por lo que es capaz de reconocer y evitar los insecticidas.

Transmisora de enfermedades peligrosas para el ser humano

Esta especie es un vector de enfermedades de todo tipo. Al moverse por entornos poco higiénicos, la cucaracha americana suele tener gérmenes patógenos adheridos a su cuerpo, que luego deposita sobre los alimentos.

Entre las afecciones más habituales que puede contagiar se encuentran: la diarrea, la conjuntivitis y la gastroenteritis. Otras enfermedades graves también relacionadas con esta especie son la disentería, el cólera, la lepra, la peste, la fiebre tifoidea y enfermedades virales como la poliomielitis.

Consejos para luchar contra la cucaracha americana

Como primera medida, cuando se detecta la presencia de este tipo de cucarachas en la vivienda, debes eliminar cualquier fuente de alimento posible. Una limpieza a fondo de la cocina, evitando que queden restos de comida, es el mejor comienzo. El cubo y las bolsas de basura también han de estar debidamente cerradas, para que no tengan acceso a su contenido; tampoco debes dejar alimentos destapados durante la noche.

Además te recomendamos que te deshagas de cajas de cartón viejas, papeles o cualquier objeto que puedan utilizar como refugio. Limpiar regularmente cualquier arqueta que conecte con los desagües o alcantarillados también ayudará a frenar su avance.

Sin embargo, todas estas medidas no te librarán de la plaga una vez está bien asentada en el hogar. Esta especie es capaz de sobrevivir bajo las peores condiciones. Por eso, si quieres erradicarlas de manera completa y efectiva, lo mejor es que recurras a los servicios de expertos en el control de plagas como Control de Plagas Fuentes.