El picudo rojo

El picudo rojo

Hace dos años, en la urbanización de Peñíscola donde paso los veranos, las hojas de una de las cinco preciosas palmeras, de más de quince años, que tenemos en la zona ajardinada, comenzaban a verse como decaídas. Lo comentamos algunos vecinos pero como suele pasara veces, nadie hizo nada.

Imagen Picudo Rojo

El caso es que conociendo a la gente de Control de Plagas Fuentes, pensé que era mejor llamar y asegurarnos de que el fastidioso Picudo Rojo no se había instalado en nuestra urbanización. Lo peor de la llamada es que fue para confirmar que la respuesta era afirmativa. Lo mejor, la posibilidad de atajar el trabajo de este mal bicho que a punto estuvo de acabar con las cinco palmeras.

No voy a extenderme, porque no fue cosa fácil, pero puedo decir que la profesionalidad y el vasto conocimiento sobre la plaga así como sobre la legislación (bastante compleja y que me relataron), hizo que el proceso terminara con éxito. Cosa que me alegró sobremanera, porque pensaba que no iba a tener solución. Dos años después, las palmeras lucen fuertes y robustas.